Tener diagnóstico de algún tipo de demencia, como Alzheimer, vascular u otro, no implica por sí solo tener afectada la capacidad de toma de decisiones, ya que dependerá del momento de la condición en la cual se encuentre la persona y de la severidad de sus manifestaciones.
Existen distintos tipos de decisiones y complejidades; por ejemplo, una persona puede tener dificultad para tomar decisiones en ámbitos financieros o sobre su propiedad, pero ello no la limita en el día a día de poder manifestar si desea escoger entre un panorama, una comida, determinada vestimenta u otro, y debemos fomentar su participación en ello.
Hay 4 condiciones mínimas que, en caso de estar todas presentes, nos pueden indicar que la persona comprende lo que le estamos tratando de explicar, y estas son:
- Que pueda recibir el mensaje (escuchar o leerlo).
- Repetirlo en sus propias palabras.
- Diferenciar claramente y en sus palabras cuáles son las alternativas sobre las que tiene posibilidad de elección y las consecuencias de cada elección.
- Elegir una opción, manifestarla y mantenerla en el tiempo.
Tips para optimizar la toma de decisiones
- Preocúpate de asegurar que la persona cuente con las ayudas técnicas que requiera, por ejemplo: sus anteojos o audífonos, y que la información sea entregada tomando las consideraciones necesarias (momento del día, que se encuentre tranquila, con sus patologías compensadas, etc.).
